28 de Marzo de 2024
Hola, petes. Aquí su bebesito bebelín con otra quemazón, porque quejarse es gratis.
Todo empezó cuando me picó el culo por ir al cine. Me fui a ver la de Kung Fu Pandaporque, ya tú sabe, la loquera. (Ni mierda había buena en la cartelera).
La verdad es que nunca he sido fan de la saga. El pinche Po siempre se me ha hecho un personaje bien insoportable... aunque a veces soportable.
Pero qué película más buena.
Eso sí, al pinche Po se lo podían acarrear a todos. Lo nerfearon al pendejo.
O sea, ¿por qué putas necesitaba un sucesor? El plebe sigue joven. Todavía se puede chingar a medio planeta el desgraciado y ya lo ponen a buscar reemplazo.
La pinche tortuga meada decidió buscar sucesor como tres días antes de morirse. Ese sí tenía sentido. Pero a este maje lo ponen cuando literalmente está en su prime.
Y como les digo: lo nerfearon horrible al menso mamón panzón, hijo de su mauser.
Bien pudo verguearse a todos e irse tranquilamente a la verga, pero no. El desgraciado alargaba el combate él solito. Tal vez para que todos le siguieran lamiendo las patas, no sé.
Lo único objetivamente bueno de esta saga es que los papás de Po parecen una pareja casada.
Viva el amor, carajo.
Después me tomé el tiempo de verme toda la saga completa y, sorprendentemente, terminé conectando mucho más con la tercera película.
Y ya no tengo nada más de qué quejarme.
Besos.
Comentarios
Publicar un comentario